Un complejo familiar de siete cabañas.
Chacras de Viña es un proyecto de familia. La web presenta las cabañas, los espacios y los servicios, y deja a mano la consulta. La renovación ordenó los contenidos y unificó los accesos de WhatsApp para que cada persona llegue al mismo lugar.
Una consulta no es una reserva.
El sitio no promete disponibilidad. La persona deja sus fechas y la cantidad de huéspedes, y la respuesta la da alguien del complejo. Esa regla ordena todo lo demás: evita confirmar por error y mantiene el trato personal.
El panel detrás de la web.
Cada consulta entra a un panel privado. Desde ahí se le da seguimiento y, cuando se confirma, se convierte en una reserva. El mismo panel reúne el calendario de ocupación, los clientes y el registro de cobros y gastos.